Serán un pelotón. Mariano Mastromarino, Miguel Bárzola, Javier Carriqueo, Diego Elizondo, Julián Molina, Mariela Ortiz y Martín Méndez. Todos ellos estarán el próximo 17 de febrero en Sevilla buscando nada menos que la clasificación a Lima 2019, los Panamericanos. Los hombres deberán acreditar un tiempo de 2 horas y 16 minutos, mientras que las mujeres, en este caso Ortiz, deberá realizar un tiempo de 2 horas 39 minutos.

Será la última chance para poder estar en la competencia panamericana, ya que el plazo vence el 27 de febrero. En el caso del marplatense Mastromarino, había intentado previamente en la Maratón de Buenos Aires, pero finalizó 10mo con 2 horas, 20 minutos y 48 segundos, siendo el tercer argentino en finalizar, luego de una carrera que no lo dejó para nada conforme.

Mariela Ortiz entrenando en Cachi.

 

La carrera elegida por todos para buscar la clasificación no es cualquier carrera. Sevilla es, por segundo año consecutivo, una de las 36 maratones Gold Label de la IAAF, distinción que recibió por primera vez el año pasado, mientras que en el 2017 había logrado la clasificación Silver.

También la Real Federación Española de Atletismo la ha puesto casi al mismo nivel que las de Madrid y Barcelona, y a unos pasos de la de Valencia, la más rápida de España.

Para esta edición se realizó una modificación completa del circuito, logrando convertirla en la más llana de Europa según adelantan los medios locales. El nuevo recorrido pasa por todos los principales monumentos de la ciudad y el Centro de la capital andaluza, el casco histórico.

Miguel Bárzola y Javier Carriqueo ya en España.

En esta edición, además se rendirá homenaje a Abel Antón, ya que este año se cumplen 20 de su oro mundialista precisamente en Sevilla, en el Campeonato del Mundo de Atletismo Sevilla 99. Antón ha anunciado que correrá acompañando a otro mito del deporte español como Fermín Cacho, que hará su debut en maratón.

En su XXXV edición, habrá muchos argentinos corriendo, pero en especial habrá siete argentinos en busca de un sueño. ¿Cuántos lo lograrán?