Hay carreras donde los ganadores no son justamente los primeros en cruzar la meta. Es el caso de Franco Simunek de 28 años que  viajo desde Córdoba hacia Torres del Paine para participar de la edición 2016 de Ultra Fiord. Durante su año preparación tanto física como mentalmente, nunca imaginó lo que le deparaba para él esta competencia. Gracias a un acto de solidaridad y lucidez junto a Eduardo Ripoll lograron asistir a Micaela Schirinian y de esta forma evitar que hoy se este lamentando una muerte más.  Kmakm dialogó con el.

Fran En la previa con dorsal 7215

Fran En la previa con dorsal 7215

Empecemos de cero. ¿Como fue que decidiste anotarte en Ultra Fiord?

-La verdad es que veía la carrera como un gran Desafío. Sin dudas el paisaje es increíble. Al observar los videos de la edición anterior, sabía que sería una prueba que merecía mucha preparación. Me preparé mental y fisicamente para correrla solo. Lleve mucho equipamiento, mi mochila pesaba 8kg entre ropa y comida. Para correr 70 km es mucho.

¿Podes contarnos que paso? 

Los días previos ya se veía que el clima era muy malo,por eso la organización decidió cambiar el recorrido y se evitó la parte de los glaciares.  Al momento de largar la temperatura era de 4º con nevisca, luego salió el sol que nos acompaño unos kilometros hasta que nuevamente  nos encontramos con nieve, seguido de granizo, nuevamente sol y ya después entramos a una tormenta fuerte de nieve. Ahí ya no se veía nada. En ese momento  venía corriendo a lado mío Eduardo Ripoll y una chica  a quienes no conocía. Les propuse ir juntos, realmente la condiciones no eran buenas.

¿Cuando se encontraron con Micaela?

Faltando 4 km para el 2do Puesto de control divisamos a una mujer sentada en un piedra, estábamos en una pendiente de 45 º. Al pasar junto a ella le pregunte si estaba bien. No me respondió. Dimos tres pasos y le dije a Eduardo que me parecía que esa mujer no estaba bien.  Volvimos hacia ella y Eduardo le preguntó nuevamente como se encontraba. Ahí Micaela se largo a llorar. Pensé que era un capricho, pero no, realmente estaba entregada.

¿ Que se te vino a la cabeza?

Lo primero que uno piensa y quizás a modo de egoísmo es decir, “la p….madre justo ahora y a mi”. Pero es un instante, inmediatamente se me vino mi familia a la cabeza y los valores que uno tiene y dije: “Esto es una vida vamos a ayudarla”.  Mirábamos para atrás y no venia nadie, así que con Eduardo la cargamos, era un peso muerto que llevamos por 50 minutos en condiciones extremas. Le dijimos a la chica que nos acompañaba que continúe hacia arriba  y que busque ayuda, pero  nadie vino a buscarnos.

¿Tuviste miedo?

Claro que sí. No podiamos parar. Eduardo se destrozo la cadera y yo el tobillo. Nos desviamos 70 mts para evitar la cuesta más dura y desde ahí intentar dar con el puesto de control. En un momento divisamos una carpa flameando con un rescatistas adentro y un camarógrafo que filmó la situación. Al arribar nos dijeron que nos veían como subíamos pero jamás se acercaron  ayudarnos. Inmediatamente metimos a Micaela adentro de la carpa, por suerte Eduardo psicologicamente estaba 10 puntos, es incrible la fuerza de ese hombre. El rescatista nos dijo que si podíamos seguir que lo hagamos. Con la poca fuerza que nos quedaba lo hicimos. Por suerte al meternos al bosque la temperatura cambió. Sabemos que Micaela está de vuelta con su familia y eso hoy a uno lo gratifica.

¿Donde estuvieron las fallas?

Creo que hay una responsabilidad compartida. La organización falló en varios aspectos. Creo que al cambiar el recorrido se le complicó todo y eso trajo las trágicas consecuencias. Yo corrí los 70 km y fueron de pura supervivencia. Desde el km16 al último no hubo alimento caliente y  falta de agua con minerales para hidratarte. Si no fuese por la comida que llevaba en la mochila quizás no hubiese llegado. Por otro lado esta la responsabilidad de nosotros los corredores. Ojo, que no estoy desligando la  responsabilidad de la organización, que no se mal interprete, pero he visto varios competidores que no tenían la vestimenta para la ocasión. Tenemos que prepararnos bien, saber a donde vamos, preguntar a quienes ya participaron y saber que en la montaña los primeros que nos tenemos que cuidar somos nosotros mismos.

Fran Simunek.

Fran Simunek.