Los dos ganadores de la edición 2017 de la Maratón de New York encierran dos historias particulares. Una que se inicia, ganando su primera Major y con un futuro promisorio. Y la otra que escribe ¿su último y glorioso capítulo? Geoffrey Kamworor, con apenas 24 años, logró el triunfo nada menos que por delante de Wilson Kipsang, con un tiempo de 2 horas 10 minutos y 53 segundos. Compañero de entrenamientos y de habitación en la concentración de Eliud Kipchoge, el mejor maratonista en la actualidad, el keniata comenzó su historia grande en esta distancia, algo que ya había comenzado en la media maratón y en el cross country.

 

Del otro lado está Shalane Flanagan, la delgadísima atleta americana de 36 años, medalla de plata en Beijing 2008 en los 10.000 metros (en la carrera logró el tercer puesto pero recibió el upgrade luego de conocerse el doping positivo de la ganadora), la primera estadounidense en lograr el triunfo en New York en los últimos 40 años. Con 2 horas 26 minutos y 53 segundos le sacó más de un minuto de ventaja a la keniata Mary Keitany, que iba por su cuarto título consecutivo, intentando igualar a la enorme Grete Waitz. Luego de triunfo, y de la emoción de cruzar el arco, la atleta reconoció que está analizando el retiro, algo que también había mencionado tras su 6to puesto en Río 2016.

El retiro de otro grande

Tras 26 maratones corridas, Meb Keflezighi, eritreo de nacimiento pero estadounidense por adopción, decidió darle un cierre a su carrera en la Maratón de New York, a los 42 años. Finalizó en el 11° lugar, con 2 horas 15 minutos y 59 segundos.

En 2009, Meb se convirtió en el primer americano desde Alberto Salazar en 1982 en ganar esta carrera y por eso también se mostró emocionado por la victoria de Flanagan. Y en 2014 logró una dramática victoria en Boston, el año después del atentado que sacudió a la carrera.  El atleta decidió retirarse en New York, donde comenzó su carrera como maratonista en 2002.