En la última carrera del año en la ciudad de Buenos Aires, que en el 2016 tuvo distancias y eventos para todos los gustos, los dos mejores atletas del momento se quedaron con la clásica San Silvestre: por un lado el olímpico Luis Molina y entre las chicas, la atleta de los Ñandúes Mariela Ortiz fueron quienes cortaron la cinta y se llevaron la copa que estaba en juego tras los 8 kilómetros de recorrido por el microcentro porteño.También estuvieron presentes, pero sólo a modo de disfrute y sin competencia, otros tres maratonistas de los Juegos de Río: Viviana Chávez, Marita Peralta y Mariano Mastromarino, quienes se sacaron fotos con los presentes y recibieron el cariño de todos.

15776898_1214095051959373_332920980443234860_o

Fotos: Sportsfacilities y FotoRun

Con un total de 8.300 corredores, la San Silvestre de 2017 cerró el año siendo una de las carreras más convocantes de la ciudad, con un recorrido renovado que dio su primer paso sobre la avenida 9 de julio, buscando que los corredores pudieran disfrutar de un circuito mucho más cómodo, pasando por los lugares más emblemáticos del microcentro como el Cabildo, la Casa Rosada, la Catedral, Plaza de Mayo, entre otros sitios del casco histórico porteño. Luis Molina fue el primero en completar el circuito, con un tiempo de 24m02. Lo acompañaron en el podio Gustavo Comba (25m) y Féliz Sánchez (25m38s).

Entre las mujeres, nuevamente Mariela Ortiz, cerrando un gran año en lo deportivo, se consagró por tercera edición consecutiva, con un tiempo de 29m27s. Completaron el podio Leticia Rodríguez (31m28s) y Marina Saun (32m09s).