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Por cuarto año consecutivo los Lynces ( grupo de atletas no videntes) participaron de  Hi te 7 lagos. Una carrera de posta que une las localidades de Villa la Angostura y San Martín de los Andes.

” Este fin de semana fue un fin de semana fuera de serie,fuera de lo común,donde conocí gente de esa que uno jamas imagina,con historias de vida mas que fuertes,donde hacen que uno valore todo lo que tiene,pero no hablo de lo material,hablo del corazón,de levantarnos cada día y darnos cuenta que hay tantooo tantooo para hacer y somos tan ricos que ni somos conscientes de ello.Con gente buena,desinteresada,sin egos,sin buscar reconocimientos,hacen y obran en silencio,eso que hoy ya no se encuentran casi,y digo casi porque este fin de semana estuve rodeada de ellos”. Estas fueron las palabras publicadas en su muro por Florencia Gorch una de las principales atletas de aventura de nuestro país que tuvo la posibilidad de vivir la experiencia de ser lynce por un día.  Con sus ojos tapados y guiada por Benjamin Soto corrió 22km ( 2 postas).

En esta oportunidad  formaron tres equipos. Dos de ellos participaron de la Posta de 100 km y uno fue por los 50km. Trece personas no videntes,  Florencia Gorch y Fabricio Stochetti (quien también corrió con los ojos tapados) acompañados por sus respectivos guías enfrentaron el frío y el viento que les deparó la jornada. Con la alegría que los caracteriza y el empuje que recibían por parte de la totalidad de los corredores, los lynces lograron su mejor tiempo , a tal punto que uno de los quintetos se ubicó 4to en la categoría Master mixto y el otro 6to en la categoría caballeros Master. De seguir así muy pronto los veremos arriba del podio.

 

Pero más allá de la parte deportiva  los une otra misión: Inculcar y contagiar. Llevando sus experiencias a través de charlas y talleres lograron en estos cuatro años de vida que 50 personas ciegas se encuentren hoy corriendo,  sintiendo su permanencia a los  lynces y que más de 70 guías voluntarios contribuyan día tras día a salir a entrenar con ellos, a acompañarlos a las carreras o muchas veces colaboren en la búsqueda de sus necesidades. Son un grupo tan abierto que comparten las alegrías, las tristezas, los logros y también las necesidades. Para algunos de ellos un par de zapatillas de running o la indumentaria técnica apropiada para un corredor  esta fuera de su alcance. Para otros es compleja la situación de afrontar los gastos de trasladarse y alojarse . Pero la unión hace la fuerza y la solidaridad también hace lo suyo, para que estas personas no pierdan la ilusión y encuentren en el running un estilo de vida.

Párrafo aparte para  Alex Tersoglio, una corredora de aventura que afrontó este desafío con el fin de sentirse útil, que le pone tiempo y dedicación para que cada reunión de Lynces sea un éxito. Que también es madre, esposa y profesora. Su fuerza de voluntad y perseverancia es la razón por la cual hoy los lynces cumplen 4 años de vida.

Fotos Gentileza: Mariano Paz