La maratón de Boston se caracterizó por el clima frío, el viento y la lluvia lo que, de alguna manera, facilitó que los atletas keniatas se vieran comprometidos y el japonés Yuki Kawauchi y la americana Des Linden lograran su ansiado sueño. Londres, en cambio, parece que será todo lo contrario: mucho pero mucho calor, algo bastante poco común para esta época del año. Habrá que ver cómo funciona para unos y otros teniendo en cuenta que -una vez más- irán en busca de algún récord.

 

Londres está viviendo el mes de abril más caluroso desde 1949 y es por eso que los organizadores lanzaron varias recomendaciones para los corredores, en especial los que llegaron de lugares alejados, para que prevean qué temperatura hará durante los 42 kilómetros. Es que, para quienes viajaron especialmente para la carrera, la lógica indicaba poner en la valija más ropa de abrigo que de verano, pero a todos los sorprendió el calor, que hasta llevó a la gente a tomar sol en las plazas.

 

La organización, está recomendando además que reconsideren la posibilidad de utilizar disfraces durante la competencia, algo bastante usual en la maratón londinense y también que tengan en cuenta la posibilidad de bajar un poco sus ritmos y no exigirse para batir ningún récord personal, bajo el riesgo de descompensarse debido a las altas temperaturas para esta época del año. Por las dudas, ya se encargaron varios litros más de agua, hielo y se instalarán seis duchas de agua fresca durante el circuito.

Lejos de estar preocupados por la temperatura, la elite que estará participando en Londres espera igual ir por varios récords. Por un lado, Eliud Kipchoge intentará una vez más bajar las 2h0257 de Denis Kimetto. En la ruta tendrá a varios competidores para tener en cuenta: Kenenisa Bekele por un lado, con un personal best de 2h03m03, Guye Adola, con 2h03m05 en su debut en maratón; Daniel Wanjiru (2h05m21), campeón defensor; Abel Kirui (2h05m04) y Ghirmay Ghebreslassie (2h07m46). A todos ellos se les sumará nada menos que el medallista olímpico Mo Farah, que tiene intenciones de quedarse con el récord británico de 2h07m13s.

Keitany lo intentará de nuevo

El año pasado, la keniata Mary Keitany logró quebrar un récord que llevaba 14 años: ser la mujer más rápida en una carrera únicamente femenina. Pero ahora, con pacers masculinos, irá por el premio mayor: destronar a la legendaria Paula Radcliffe y quitarse su récord de 2h15m25, impuesto en 2003. Keitany, ganadora tres veces de New York y tres veces de la maratón de Londres, esta vez tendrá la colaboración de las liebres para intentar buscar esa marca.

Más allá de sus pacesetters, Keitany tendrá otra compañía: la ganadora de Chicago y de cinco medallas olímpicas Tirunesh Dibaba, quien fue segunda el año pasado y también sueña con hacer historia; Gladys Cherono, ganadora de Berlín el año pasado y la joven Brigid Kosgei.