La isla de La Palma, en las Islas Canarias (no confundir con Mallorca) tiene la particularidad de estar dividida en dos. De un lado, el sol. Del otro lado, las nubes. Transvulcania, que este año cumplió su primera década, tiene la particularidad de llevar a los corredores de un clima hacia el otro, del frío al calor. O, como ocurrió este año, de la lluvia al sol pleno. Y hubo dos argentinos que brillaron en ambos lugares: Diego Simon y Juan Esteban Las Peñas.

El tandilense volvió a destacarse, como en al año pasado, en el Kilómetro Vertical, su objetivo en esta carrera. El mismo larga de la zona llana de la isla, en la zona de Tazacorte, cerca del puerto, y asciende por un camino serpenteante, primero de piedras y luego mezclando zonas de asfalto, hasta el mirador de El Time, dando un total de 7,6 kilómetros con 1.203 metros de desnivel. Simon finalizó en el sexto lugar, uno más que en el 2017, pero mejorando su marca y compitiendo con los especialistas del mundo como Stian Angermund-Vik o Pascal Egli, que fue el ganador. El hombre de Tandil logró una marca de 50 minutos y 34 segundos, apenas 2 minutos 50 más que el ganador de la prueba.

El sábado, además, Simon participó de la prueba de medio maratón, finalizando 11° con 2 horas 36 minutos y 46 segundos, aunque su objetivo era el Kilómetro Vertical.

El que la rompió y sorprendió a todos fue el sanjuanino Juan Esteban Las Peñas, segundo en el último K42 de Villa La Angostura. En una definición vibrante y sin darse por vencido en ningún momento, el argentino finalizó en el tercer puesto de la Maratón de Transvulcania, pisándoles los talones a dos históricos de la prueba Danilson Pereira, ganador 2016, y su compatriota Wilson Cardoso, ambos de Cabo Verde. Las Peñas hizo un tiempo de 4 horas 6 minutos y 23 segundos, llegando apenas a 50 segundos del ganador y 33 segundos detrás del segundo clasificado.

La carrera comenzó en el Refugio de El Pilar, del otro lado de la isla, con mucho frío y lluvia. Desde allí ascendió hacia Roque de los Muchachos, el punto más alto, a 2.400 metros sobre el nivel del mar. Y luego comenzó un áspero descenso, de 18 kilómetros, pasando por El Time y hasta la llegada en las playas de Tazacorte, cerrando un circuito de 45 kilómetros.