Se acercan las vacaciones y si sos de los afortunados que pasarán unos días de descanso en la playa, sería importante no perder el entrenamiento al que estás acostumbrado. Correr en la arena, con el sol asomando o escondiéndose ( depende el punto cardinal al que asistas) sin dudas será una imagen que te llenará de energía y podrás ejercitar tanto tu cuerpo como tu mente, siempre y cuando lo realices con cuidado.

Si eres un bicho de ciudad y no sueles frecuentar las playas lo importante es que lo tomes con cautela, debido a que la inestabilidad del suelo puede causar un riesgo para el cuerpo.

Los corredores más experimentados recomiendan correr con calzado y por la orilla del mar, donde la arena suele ser más compacta. El primer punto es fortalecer los tobillos y así evitar lesiones.  Se recomienda evitar correr por la arena si has sufrido algún tipo de lesión de tobillo o rodilla durante los  últimos  3 a 5 meses.

Que tenemos que tener en cuenta: Principalmente las altas temperaturas que pueden complicar el desarrollo de los ejercicios aeróbicos e incluso aumentar el riesgo de deshidratación. Salir con liquido aunque incomode. Cuidar piel no deja de ser menos importante, protector solar siempre.

Si tenemos que pensar un horario, es recomendable madrugar. No solo porque tendrás  una temperatura más agradable sino que evitarás esquivar palas, baldes,rastrillos y a los hermosos bajitos que se divierten a orillas del mar. Principalmente si eliges correr descalzo.