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Su historia no comenzó con aquella carrera, pero fue la que la lanzó a la fama. Una perrita acompañó a un corredor durante varias de las seis etapas de la Gobi March, perteneciente a 4 Deserts, carreras que recorren los desiertos del mundo. El animal se encariñó con Dion Leonard, un ultramaratonista australiano que estaba participando de la competencia y decidió recorrer con él una parte de los 250 kilómetos del duro circuito, con calor y un terreno complicado. Leonard vio a la perra el primer día de competición, el 19 de junio, cerca de los corredores estadounidenses y el segundo día Tinto, que después fue bautizada como Gobi, corrió los 23 kilómetros del segundo día junto a él hasta completar 123 kilómetros, finalizando con él y hasta recibiendo su medalla. Las fotos se viralizaron y recorrieron el mundo. Pero la historia de ambos recién estaba comenzando.

Leonard regresó al Reino Unido y creó un Facebook llamado Bring Gobi Home (Traer a Gobi a casa) para intentar adoptar y llevarse a la perra a vivir con él a Edimburgo, algo complicado teniendo en cuenta las leyes chinas y los trámites que debía realizar, que incluían el pago de 2.900 euros y una cuarentena de 120 días. El objetivo era que estuviera para Navidad. Pero surgió otro inconveniente: la perrita se extravió.

Durante dos semanas, no se supo nada del paradero de Gobi. Y Leonard decidió viajar nuevamente a China para repartir volantes, recorrer barrios aledaños a la zona donde estaba residiendo, Urumqi, en un asilo para perros. Después de varios días de búsquedas desesperadas, el miércoles alguien llamó para alertar que habían visto un perro parecido a Gobi. El corredor fue hasta el lugar y por fin pudo reencontrarse con su perrita, a la que a partir de ahora visitará varias veces hasta que pueda llevársela a su casa en Escocia. “Es uno de los mejores días de mi vida. Vino corriendo hacia mi, saltó encima mío, fue amor nuevamente a primera vista, fue un sentimiento increíble. Estoy muy agradecido por toda la ayuda que recibí, fue muy difícil mantenerse positivo frente a los demás, llegaba muy tarde a mi habitación a la noche. Pensaba que cada día que pasaba yo tendría que volver al Reino Unido y no la habíamos encontrado”.