Sin oxígeno, ni cuerdas. Al mejor estilo Kilian Jornet, el hombre que no para de desafiarse y superarse. Esta vez, subió los 8.848 metros del monte Everest en apenas 26 horas.  Llegó al Campo Base Avanzado en 12 horas de descenso. Lo logró sin la ayuda de oxígeno extras, ni sherpas, ni cuerdas fijas.

Si bien su meta era llegar hasta el punto de partida, el monasterio de Rongbuk (5.100 metros) desde donde salió el 20 de mayo, tras 38 horas finzalizó su objetivo en el Campo Base Avanzado (6.400 metros), según informó su equipo de Summits of My Life.

 

El corredor de Salomon partió en la noche del sábado (22 horas local) desde el Campo Base de la cara norte, situado en el antiguo monasterio de Rongbuk, el último núcleo habitado por la vertiente tibetana. Desde allí, debía subir 15,2k por el glaciar hasta llegar al Campo Base Avanzado (6.400 metros), algo que le llevó 4 horas y 35 minutos, arribando a las 2:35. Tras dos horas de descanso comenzó a subir, con lo mínimo posible. Llegó a la cima en la medianoche del 21 al 22 de mayo.

“Hasta 7.700 metros me he encontrado muy bien y avanzaba según el planning previsto, pero a partir de ese punto me he empezado a encontrar mal, supongo que por un virus estomacal. Desde allí he avanzado muy lentamente y tenía que ir parando cada poco para irme recuperando. Finalmente, he hecho cumbre a medianoche”, relató Jornet, de 29 años, quien para recuperarse se detuvo 15 minutos en el campo 3, a 8.300 metros, aunque los vómitos y las rampas le obligaron a interrumpir su paso en varias ocasiones.

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“Subir a la cima del Everest sin cuerdas fijas no es algo que se pueda hacer todos los días. Vi una puesta de sol espectacular y finalmente, a medianoche llegaba a la cima. Estaba solo pero veía luces de frontales tanto en la vertiente norte como en la sur de expediciones que comenzaban el ascenso. Enseguida empecé a bajar, para poder llegar lo más rápidamente posible al Campo Base Avanzado, relató.

Al mismo tiempo que se conocía la hazaña de Kilian, también se supo del fallecimiento de otros tres alpinistas: Francesco Enrico Marchetti, de Australia, que perdió la vida en el descenso, a unos 7.500 metros por la cara norte, después de sufrir mal de altura, según publicó Himalayan Times. Por la misma causa falleció el eslovaco Vladimir Strba. Y la tercera víctima mortal fue el norteamericano Roland Yearwood, a 8.000 metros.