El cierre al proyecto Summits on my life, deberá esperar. Esta vez la naturaleza le puso un freno a Kilian Jornet, quien intentaba marcar un récord en la cima más alta del mundo

Luego de semanas de aclimatación y luego de haber alcanzado los 8000 metros, el equipo del especialista de Ultra trails, se vieron obligados a tomar la decisión  de abandonar el intento de coronar el Everest. Lo cierto es que las condiciones climáticas no fueron las mejores. Durante los días previos, se produjeron nevadas que aumentaron los riesgos de avalanchas, lo que implicaba un alto riesgo de vida para el atleta.

Jornet había alcanzado una correcta y rápida aclimatación.  Durante tres semanas instaló su campo base a los 6.000mts , junto al alpinista Jordi Tosas y los guías Seb Montaz y Vivian Bruchez. Con ellos realizaba una intensa actividad física, con fuertes ascensos y recuperando en el campamento. Cuando ya comenzaban a estar preparados físicamente y el cuerpo de Kilian respondía a la perfección, el tiempo comenzó a cambiar y se produjeron numerosas y copiosas nevadas: “La acumulación de nieve era muy importante y había mucho peligro de avalanchas. Aunque estábamos bien físicamente era imposible ascender en condiciones de seguridad óptimas”, explicó Jornet en una comunicación telefónica vía satélite que divulgó su agente. “En realidad la situación era bastante peligrosa”, aclaró.

La idea de Kilian  era partir de Rongbuk a 5.100 m. y ascender por la cara Norte del Everest durante un periodo entre 30 y 60 horas utilizando un equipo superligero y, por supuesto, sin botellas de oxígeno.El plan era subir con una mochila de no más de seis kilos de peso y con material térmico ultraligero.

El alpinista catalán ha reconocido sentir “un poco de frustración” después de lograr una buena aclimatación y tener “buenas sensaciones”, pero ascender con tal cantidad de nieve acumulada “suponía exponerse demasiado”. Su idea es volver a intentarlo en futuros intentos.