A fines de octubre, Federico Bruno contaba en una entrevista para La Nación su decisión de instalarse definitivamente en España con el objetivo de seguir creciendo en su carrera atlética. Tras los Juegos Olímpicos 2016 corriendo maratón, el hombre de Concordia estuvo un tiempo para recuperarse, para un regreso triunfal a las pistas logrando un bronce en el Meeting de Madrid en julio, y luego quedando a un suspiro de las semifinales de los 1.500 metros en el Mundial de Londres. En diciembre, el entrerriano armó el bolso y decidió emigrar a la península ibérica buscando roce internacional. Y en la pasada San Silvestre Vallecana, que va por su 53° edición, el argentino fue séptimo, quedando a un minuto y 22 segundos del keniata Eric Kiptanui.

 

De esta manera, con sus 28 minutos y 56 segundos logró su mejor marca en 10k y una de las mejores de los argentinos durante el 2017, justo en el último día del año. En noviembre, en la San Felipe uruguaya, se había quedado con la carrera pero con un tiempo de 30m19s. Un mes antes, en Viedma, había logrado una marca de 29m46s.

El ganador de la carrera fue Eric Kiptanui, de 22 años. Entre las mujeres la primera en llegar fue la etíope Gelete Burka, de 31, que estuvo cerca de romper su propio récord pero una moto de la organización se le cruzó por delante y se lo impidió. En total hubo casi 2.000 atletas  en la largada de elite, mientras que corrieron 40.000 en la carrera popular.

 

Bruno, de 25 años forma parte de  parte del grupo de entrenamientos de Antonio Serrano, en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo de Madrid. “Siempre hice base en España para mis temporadas de verano, en Zaragoza, y esta vez estuve en Madrid. Probé en un grupo de entrenamiento junto con los mejores de España. Y me convenció el entorno que hay para entrenar y el ambiente fuerte y competitivo; es lo que necesito para mejorar”, contó en la entrevista.