Sin dudas recoger el espíritu atrevido de los corredores para asimilarlo a su propia dinámica será lo que precise el Trail Run mundial para el nuevo desafío al que enfrenta.

El último congreso de IAAF (Federación internacional de atletismo) reconoció a la actividad como una nueva disciplina dentro de las que componen al deporte más antiguo del mundo, cuyo origen organizado se conoce desde el 776 ac. Es así que en la formalidad, el trail run ocupa desde ahora un lugar junto a los 100m, la maratón y el resto de las especialidades que componen al atletismo organizado. En rigor, ya desde el año 1985, las carreras por montaña fueron incluidas a través de la World Mountain Running Association (WMRA). Pero fue su origen puramente deportivo, alejado de los conceptos mas modernos del deporte/negocio, quien la relegó a un segundo plano frente al creciente desarrollo del trail run por fuera de la misma.

Esto quiere decir que el Trail Run será olímpico? No aún, de hecho para trazar algún paralelo, el cross country que nace en el siglo XIX, fue disciplina olímpica en 1912, 1920 y 1924, y actualmente no integra el programa olímpico, pues esto depende de otras consideraciones tomadas en cuenta por el COI. Pero sí implica que por fin podrá alcanzar un formato organizado y entre otras cosas podremos conocer quienes a ciencia cierta son los mejores exponentes de la disciplina a nivel mundial y lo más importante; hacer que la disciplina abarque y se desarrolle en cada rincón del planeta.

Para centrarnos en el análisis del momento y el futuro inmediato es necesario partir del hecho que la principal fortaleza del Trail Run como actividad, constituye también su mayor desafío.

Hasta ahora, distintas fueron las organizaciones comerciales que viraron a formatos asociativos, vinculándose con pruebas hermanas. Podríamos reconocer entre otras a la Sky Running, a la ITRU, la EMM, IOSU, también a K Series y otras. Algunas podrían auto titularse federaciones o asociaciones, pero en realidad representaban y representan organizaciones comerciales que agrupan solo una porción del trail run mundial. Ninguna alcanza a representarlo por si sola por mayor que sea la cantidad de pruebas la integren. A pesar de que con frecuencia seguimos leyéndolo, y hay quien se atreve a ello, ninguna podría arrogarse la suficiente representatividad para titular como campeón del mundo a quien mejor se desempeñe dentro de la misma. Ninguna es un auténtico campeonato mundial, pues ninguna representa al mundo en su totalidad.

Podrán también hasta ahora auto titularse selección de un país los mejores corredores del mismo, pero ese título es nulo si no existe un proceso selectivo auténtico y representativo que haya previamente brindado posibilidades a otros. No pudo ni podrá haber un campeonato mundial si no representa lo ocurrido en todo el mundo y si en el no están presentes los deportistas que habiendo pasado por los procesos anteriores garanticen que en ese campeonato se reúne lo mejor de todo. Habiendo dado antes la posibilidad a todos los corredores del planta de integrar su propia selección.

Las distorsiones y contradicciones antes mencionadas se generaban sin dudas en el origen comercial y no deportivo de estas organizaciones. Pero no es casual, sino producto de que el deporte moderno está directamente vinculado al negocio, que fueron estas organizaciones comerciales quienes pudieron ofrecer a los deportistas propuestas infinitamente más superadoras que aquellas que teniendo como origen solo la vocación deportiva intentaron.  Independientemente de la simpatía o no que se tenga por esta realidad en un mundo dominado por los negocios, el deporte crece si se vincula con ellos.

Es así que lograr la unión entre estos intereses no resultaba nada fácil. Y fue la ITRU quien inteligentemente buscando el paraguas de una organización auténtica y mayor que todas, encontró en IAAF la posibilidad de liderar el proceso de unificación. Es el aspecto comercial el que presenta a la actividad como moderna, mucho mas que el intento anterior a través de la World Mountain Running Association (WMRA). Fue en el que se comenzó con el proceso de unificación y se intenta hoy ampliar la convocatoria. Y es también este el escenario donde las diferencias de intereses puedan obstaculizar el proceso de unificación.

El potencial está claro; campeonatos mundiales, campeonatos continentales, campeonatos nacionales, desarrollo de la elite, ordenamiento reglamentario, planeamiento para el desarrollo, crecimiento. Si la mayoría de los deportes crecieron a partir de unos pocos exponentes para luego explorar la masividad, el trail run nace y crece a parir de lo masivo y encontrará sin dudas en la organización a la cumbre de la pirámide deportiva y de allí a sus mejores exponentes. Este camino inverso del andado es lo que lo hace original y esperanzador. El tiempo dirá.

Nota: Diego Zarba para KmaKm.