Ocurrió el fin de semana, durante la final de los 1.500 metros masculino del Campeonato de España Promesas. Los jueces tocaron la campana una vuelta antes de tiempo, por lo que la carrera quedó anulada, al igual que los resultados. Los atletas que estaban participando corrieron sólo 1.300 metros, lo que dio paso a la polémica y el enojo de los corredores.

En el Centro Deportivo Gallur de Madrid, fueron los jueces de pista quienes dieron el toque de campana correspondiente al faltante de dos vueltas para el final, pero lo hicieron una antes del momento correcto. Los atletas fueron deteniendo su marcha, incluso algunos siguieron corriendo unos metros por si dando una vuelta más el resultado podía ser válido, pero en general todos comenzaron a reclamar. Al ver el crono (3:20, lo que supondría el récord del mundo), todos se dieron cuenta de que algo malo había ocurrido.

 

Según el sitio desdelostacos.com Sergio Paniagua, ganador de la prueba que quedó anulada, lloró desconsolado con una mezcla de rabia e impotencia, ya que estaba realizando una muy buena carrera. Esta competencia era la posibilidad para muchos de hacer la marca mínima para el próximo campeonato de España absoluto

En medio del papelón, los jueces han optado por suspender la prueba y aplazarla para el próximo día 24, fecha en la que se celebrará el meeting Villa de Madrid.