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Es la única atleta que no se vio afectada por el escándalo de dopaje en Rusia y podía haber representado a su país sin problemas en Rio 2016, pero optó por participar bajo la bandera neutral. Esta decisión le valió a la rusa Darya Klishina convertirse en víctima de una agresiva campaña en redes sociales de cara a los juegos olímpicos.

A través de un mensaje en su cuenta de Facebook, Klíshina agradeció a la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) justo después de que esta entidad rechazara las solicitudes de otros 67 deportistas de su misma nacionalidad que pidieron competir internacionalmente como individuos “neutrales” y así participar en Río 2016.

“Llamarme traidora a la patria no me parece correcto. Ahora me encuentro bajo presión y una creciente atención, lo que no es siempre positivo. Así que mi situación ahora es mucho peor que ayer”, dijo la medallista de bronce en los Europeos de 2014 y campeona nacional de salto en longitud.

¿Pero por qué la sanción de la IAAF no alcanzó a Daria Klishina? Fácil, porque la  atleta lleva tres años entrenando en los Estados Unidos y no quedó salpicada por el escándalo de dopaje que privó a muchos compatriotas suyos de disputar los juegos olímpicos de Río 2016.

11209574_912287932147685_448985690736413790_nUno de los que salió a defender a Daria Klishina de las críticas fue el ministro de Deportes ruso, Vitali Mutkó, quien dijo que los ataques que ha recibido la atleta por su decisión de ir a Río 2016 bajo la bandera neutral “son excesivos”.

“Sé que sufre por todo el equipo. Nunca ha renunciado al equipo nacional. Simplemente, entrena en el extranjero. Considero que lo único que hay que hacer es apoyarla”, añadió Mutkó.