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EFE

Llegó apenas segundos antes que Federico Bruno. Pero su intención no era “ganarle” en el tiempo, si no todo lo contrario. El argentino se acalambró en el kilómetro 35, pero faltando poco para la meta, ya casi no pudo seguir. Allí fue que Derlis Ayala se frenó, se detuvo por completo y ayudó al entrerriano a terminar su carrera. Ayala llegó 136º en 2h39m40, y Bruno 25 segundos más tarde, en el puesto 137º.

“A Fede lo conozco desde que éramos niños, entrenamos juntos en la Villa. No importa retrasar un poco mi llegada, de esto se trata el espíritu olímpico”, dijo tras la carrera a los medios presentes. “Pasa que le encuentro en el (kilómetro) 40 creo, que ya no podía. Y me quedé con él. Le decía que faltaban unos kilómetros. Ya no dabamos más los dos”, agregó en charla con a ABC Digital de Paraguay. “A los que no estamos acostumbrados a correr maratón nos cruza la mente querer abandonar. Cumplimos nuestro sueño que era llegar, que era muy importante para los dos. Sería muy triste no poder terminar la primera maratón, pero se pudo”.

“Con dolor y un poco triste por no poder cumplir con tanta gente que me apoya hoy culminó #Río2016, todos me apoyaron tanto que sentí que tenía que dar más pero no se pudo. Y abandonar no era el camino. No importa el puesto cuando ya uno no puede correr. Lo mismo pasó con mi compañero Bruno. Muchos criticarán pero es un amigo del atletismo y los dos estamos ya en estado de dolor. Hoy sentí lo que es una maratón. Podés correr bien los primeros kilómetros  luego todo puede cambiar. Gracias de corazón a todos los que estuvieron hoy presentes. Personas que quedarán en mi corazón por siempre. Todos los atletas dejamos todo no lo duden”, escribió Derlis en su cuenta de Facebook.

Por su parte, Federico también agradeció el gesto del paraguayo: “Diez veces paré porque no podía. Cuando el cuerpo relajaba, arrancaba de nuevo. Empecé a ir de costado, para atrás. Agradezco al paraguayo que me hizo el aguante. Yo le pedía que siguiera. Y él me decía que teníamos que llegar juntos”, le dijo a Olé en Río. Una vez que cruzó la meta, Derlys esperó al argentino para darle un abrazo.

Al igual que Bruno, Ayala viene de la pista y en Río recién corrió su tercera maratón. Consiguió la marca en Rotterdam, donde inicialmente Federico iba a buscarla, aunque lo hizo en Hamburgo. El argentino corrió por segunda vez 42 kilómetros en su vida, y ahora aseguró que volverá al 1.500.